Los hologramas 3D no son sólo publicidad. Sólo un pequeño porcentaje de la colección permanente del Louvre se muestra a los visitantes. La gran mayoría de los tesoros de los museos se conservan en almacenes. Es posible que algunos de ellos nunca se muestren públicamente. Esto ocurre no sólo en el Louvre, sino en la mayoría de los museos del mundo. Los conservadores de museos quisieran mostrar al mundo todo lo que fuera posible. Entonces ¿qué los limita?
Hay dos razones por las que la mayoría de los artefactos permanecen ocultos en el almacenamiento. El primero es el espacio limitado. Incluso los museos más grandes del mundo no tienen suficiente espacio para exhibir sus colecciones completas. La segunda razón es el estado de los artefactos, que no siempre permite exponerlos en las salas de los museos. Los objetos y obras de arte delicados, propensos a sufrir daños y sensibles al medio ambiente no se exhiben para protegerlos.
Al querer presentar sus exposiciones a un público más amplio, las instituciones culturales y artísticas recurren a soluciones disponibles gracias a las nuevas tecnologías. Exposiciones interactivas, proyecciones de películas, fotografías y modelos 3D publicados en sitios web, exposiciones en línea e instalaciones multimedia.
Sin embargo, las instalaciones multimedia son muy caras. La proyección de películas y la presentación de fotografías implican encerrar obras espaciales en dos dimensiones, lo que tiene un enorme impacto en su recepción. Las exposiciones en línea permiten presentar gran parte de la colección a un público más amplio, pero no sustituirán la experiencia de una visita personal a una galería o museo. Ledholo ofrece una solución libre de estas limitaciones.