Hasta hace poco, los hologramas parecían una idea sacada de películas de ciencia ficción. Se asociaban con tecnologías futuristas y espectáculos difíciles de imaginar en el mundo cotidiano. Sin embargo, hoy en día son cada vez más accesibles: se pueden encontrar en centros comerciales, ferias comerciales e incluso en museos y conciertos. La única pregunta es: ¿cómo funciona un holograma? ¿Es solo una ilusión óptica o una compleja tecnología del futuro? Vale la pena analizarlo con más detalle, porque el mecanismo no es tan difícil de entender.